martes, 24 de marzo de 2015

Conversaciones, paliques y charletas. Diego Delas en Casa Leibniz

ENTREVISTA A DIEGO DELAS


Todas las posibilidades. 2015
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Diego Delas (izquierda) y Salim Malla en Casa Leibniz


1- ¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?

Bueno es extraño esto de la trayectoria. Supongo que uno hace cosas más bien que, de manera desordenada, traen otras -aunque busquemos una linealidad en todo- me da la sensación. Para ser honestos, yo no visité un museo de arte hasta los 19 años, así que supongo que al arte me acerqué de una manera tangencial, desde los libros sobre todo, pero también el cine y los discos. Luego estudié bellas artes, pero también había empezado caminos antes; estudié arquitectura y pintaba murales, pero me interesaban más los libros todavía; al final me fui a vivir y a estudiar a Londres al Royal College of Art y ahí sigo. En cuanto a motivaciones, es difícil de verbalizar. Me conformo con tener un compromiso total con el oficio y con la práctica: hacer siempre, armar trozos de un texto. Trabajar siempre y tener conversaciones. Importante.

2- Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?

Con el trabajo, y con el tiempo, creo de veras que me he ido interesando más y más por la estructura de las cosas: por cómo se articulan las exposiciones, las películas, los relatos y las narrativas bajo las cosas. Hay ideas que se superponen y dan la mano, palabras que se acercan. Con la reconstrucción o los bocetos, ocurre lo mismo: colocamos cosas de tiempos distintos en un mismo lugar, recomponemos a sabiendas de que funcionará de otra manera, de que producirá un extraño. Supongo que eso es lo que me interesa, armar borradores que emulan pero distraen, fallan. Eso y la relación entre las palabras, y las cosas. O las cosas en el espacio en un cierto orden que, por estar dispuestas, enunciadas, activan procesos y distracciones o salidas del camino, del tracto, digamos.

3- ¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos?

Bueno, esta es una pregunta difícil. Supongo que disfruto con los juegos de opuestos, esto es, leer durante una buena temporada (ahora Sebald con Rings of Saturn, Benjamin sobre Kafka y Arendt con Between Past and future, ah y Walser, claro, El bandido, siempre) y luego no leer en absoluto, sólo charlar sobre otros libros, o ver mucho cine y luego nada, o mirar exposiciones a través de internet (inevitable) y luego sólo exposiciones, pues en Londres hay mucho y muy bueno, expuesto. Disfruto mucho de la ciudad y en Londres, digamos, ocurren muchas cosas. Pero también, más que las exposiciones, me gustan los catálogos de las exposiciones, porque casi siempre, aparecen textos que amplían y dibujan todo lo que de aspiracional tenían los alineamientos de obra y todo lo que salía del margen del espacio expositivo. En cuanto a referentes pues me interesan muchos, algunos por conocidos, otros por desacuerdo. Chris Marker y Agnès Varda, también Wentworth, Mike Nelson, Leckey, Frantz West, Smithson, Dzama, Ofili, qué se yo, muchos tiempos, muchas especulaciones, algunos más que otros: Picabia,  Huygue o David Hammons al principio.

4- En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Casa Leibniz creo de veras que ha sido un evento extraordinario. Aparte de la calidad de la obra de todos y cada uno de mis compañeros, había algo en cómo se recorría el espacio, cómo la luz iba cambiando y las estancias que hacían de la exposición algo único en esa semana de exposiciones. Además fue un lugar fantástico para mantener conversaciones, paliques, charletas y hacer nuevas amistades para todos los que tratamos de estar allí a diario. Normalmente uno no tiene la suerte de comentar y hacer la obra si cabe más accesible, desenvolverla -con gente experta y profana también- y fue realmente enriquecedor para todos en mi opinión. El equipo de gente que me encontré en Leibniz, sin excepción fue excelente y claro, pues resultó muy enriquecedor: todo suma, y en buena compañía, pues más.

Diego Delas participó con GALERÍA F2 en Casa Leibniz. (24.Feb-1.Marz 2015) en Madrid. Palacio de Santa Bárbara.

Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015.
Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno

Fotos cortesía Marco S. Godoy



No hay comentarios:

Publicar un comentario