sábado, 28 de septiembre de 2013

La Belleza Liberada del Museo del Prado

27 de septiembre de 2013 en el Paseo del Prado madrileño. Compro la entrada (14€) sin esperar cola y paso a ver la BELLEZA ENCERRADA. Dispongo de una hora para disfrutarla y sacar jugo de las 281 Obras de Arte expuestas. 

Menú del día: 281 Obras de arte de pequeño formato, íntimas, exquisitamente restauradas por los técnicos del Museo, para apreciar la técnica y la intención del artista, del soporte, de la iconografía.
 
No quiero empacharme. En este menú de 17 platos (diecisete salas con magníficas Obras) solo pretendo sorprenderme con aquellas que me "hablen" a mí directamente. 

Camino despacio. Miro alrededor y con la guía de mano bajo el brazo hago el propósito de no leer y de mirar de cerca. Agradezco a la curadora Manuela Mena que no haya puesto cartelas y que haya jugado con "ventanucos" en las paredes que ayudan a conectar obras de diferentes salas. Mirar alrededor y escoger lo que te atrae mirar es como entrar en un escaparate en el que seleccionas tu prenda favorita. 


Puede ser un color, un formato, un tema, un autor el que te enganche a conectar con la Obra de Arte. Entonces merece la pena acercarte a esos escasos 50 cm que te separan del original y contemplar la riqueza narrativa, la BELLEZA ENCERRADA en esa pequeña creación.






El título de la muestra evoca que son cuadros de devoción y gabinete de la Colección del Prado, almacenados en su gran mayoría. Por eso, la Belleza encerrada en cada uno durante su tiempo de oscuridad ha permitido que las excelentes condiciones de conservación y la exquisista restauración de cada uno haga posible ahora que podamos mirarlos con admiración y sorpresa.

Casi cinco siglos de Historia del Arte europea en esta pinacoteca. Maestros de la pintura que dejan con la boca abierta y sorprenden por la audacia de su pincelada, concepto e iconografía. No puedo escoger ningún favorito pues me han fascinado los bocetos de Goya, Rubens, el Greco y las pequeñas escenas de devoción como las de Rafael. 

Más audaz me pareció buscar las lágrimas de los personajes, observar los escorzos y composiciones de las repletas de personajes que nos hablan del gusto de una época, de la elegancia de las telas y salandalias, de la moda de sus personajes aplicadas a un tema mitológico o de devoción.

Y por supuesto, algo transversal que recorre todas las salas es el sugerente reclamo al paso rápido del tiempo. La Vanitas. Y como protagonista de la Historia, Jesucristo. Dios. Alfa y Omega. Enclave de la Historia de la Humanidad. Pero Cristo representado casi siempre como Niño en brazos de su Madre, María. Y jesucristo representado como CORDERO sacrificado. Manso. Cristo como Bodegón que se sacrifica para Salvar a los Hombres. Cristo como COMIDA en la Eucaristía para seguir presente en el mundo desde entonces.

Los cuadros de devoción, íntimos, fueron pintados por encargo para la contemplación y devoción privada. Hoy son numerosas las miradas de públicos diversos que desde las Slas de un Museo, fragmentadas, cobran nuevos significados.

Te invito a ver la exposición y desencerrar la Belleza con tu experiencia personal. 
Y ver este video del AGNUS DEI de Zurbarán, explicado por el experto del Museo del Prado Javier Portús.
 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

11 de septiembre de 2077. MoMA

¿Cómo será el mundo dentro de 64 años? 

El director de cine norteamericano Joseph Kosinski plantea un paisaje apocalíptico en su última Obra, OBLIVION.  Me llamó la atención la referencia directa en un par de ocasiones a la Pintura de témpera realizada en 1948 por Andrew Wyeth, que se exhibe en el MoMA y que pude observar de cerca hace poco tiempo.

Me interesa publicar hoy esta reflexión porque más allá de la escenografía de destrucción y conexiones con la zona 0 de Manhattan en un día como el de hoy, 11 de septiembre, hay una conexión artística de los protagonistas de Oblivion con la Pintura. 
Hay una metáfora emocional entre los personajes de ambas narraciones que realmente causa angustia y provoca preguntas en nosotros como observadores. 

Christina´s World es un cuadro enigmáticoSin leer la cartela adivinas que a Cristina le pasa algo. Está impedida físicamente. 



Más allá de la biografía del pintor y del apolio de la protagonista, la Pintura habla de la esperanza espiritual, que supera las barreras físicas que le impiden moverse rápido.
Cristina, al igual que los personajes de Oblivion, han de luchar por conseguir llegar al objetivo final  superando dificultades aparentemente insalvables. 
El formato o estilo utilizado es el de Realismo mágico. Es un lenguaje plástico que transmite la búsqueda de la verdad y los sentimientos humanos cuando la catástrofe es el único escenario de una manera poética y misteriosa.



En una carta a Alfred Barr, primer director del Museo de Arte Moderno, MoMA, Wyeth, el autor de la pintura, cuenta que pintar el cuadro fue un reto y hacer justicia a la extraordinaria conquista de la vida cuando la mayoría de la gente piensa que no hay esperanza. Si en alguna pequeña medida he sido capaz de representarlo y que el observador perciba que el mundo de Cristina está limitado físicamente pero no espiritualmente, entonces he conseguido lo que me proponía.

 "In a 1953 letter to Alfred Barr, the first director of The Museum of Modern Art, Wyeth explained:
Andrew Wyeth: The challenge to me was to do justice to her extraordinary conquest of a life which most people would consider hopeless. If in some small way I have been able in paint to make the viewer sense that her world may be limited physically but by no means spiritually, then I have achieved what I set out to do".

El cine se apoya en el Arte y éste es capaz de transmitir un mensaje de esperanza muy potente que no pasa de moda y conecta con el ser humano de cualquier época.