miércoles, 23 de abril de 2014

23 de abril. Día del Libro en Jaén

Esta mañana numerosos adolescentes llenaban la plaza de Santa María, con el espectacular telón de fondo, la Fachada de la Catedral de Jaén, nominada a ser elegida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 
Escenario en abierto para la lectura de "El Quijote". Micrófono, libro abierto, una cola de estudiantes con sus "chuletas en mano" y numerosos periodistas. 
Allí estaba Mercedes, cámara de Canal Sur. Sin perder detalle.

Entrevisto a alumnos y alumnas del Colegio Andrés de Vandelvira y nos retratamos juntos como se ve en este video y en las fotos.

Creo que los libros me han acompañado desde mi infancia y sigo teniendo la sensación de descubrir y disfrutar mucho cada vez que me meto de lleno a leer. Leer es un hábito de la inteligencia, cuesta esfuerzo, y nos hace capaces de reflexionar; de pararnos y de viajar a otra realidad más grande. Leer aumenta nuestra capacidad de creatividad y narrativa. Leer nos ayuda a comprender el mundo y empatizar con los demás. Nos ayuda a conocernos mejor. 

¿Qué beneficios reporta la lectura?

La lectura estimula la actividad cerebral, fortalece las conexiones neuronales y aumenta la reserva cognitiva del cerebro, un factor que protege de enfermedades neurodegenerativas.
El cerebro así realiza mejor sus funciones, incrementa la rapidez respuesta, estimula el proceso de pensamiento, la ordenación e interrelación de ideas y conceptos, la memoria y la imaginación. También facilita la interacción y las relaciones sociales ya que facilita el desarrollo de temas de conversación.








Parece claro que leer es bueno. Podríamos apuntar muchísimas razones más... incluso hablar de las anécdotas más graciosas que nos han pasado con un libro en la mano. Podríamos sumar más problemas y excusas para no leer a las 99 publicadas en el blog de Barnes&Noble

Me ha gustado mucho las recomendaciones de Jorge Segado en su blog, a la izquierda del roble, Los padres han de procurar que sus hijos lean, para que sean mejores personas. Entresaco 4 ideas de su fabuloso arículo: Léeles, Transmitéles el placer de la lectura, Enséñales a subrayar, Dáles ejemplo.


1. Léeles ya el cuento de la cigarra y la hormiga.
Atención, porque como lo entienda, ya le has situado, de un plumazo, en el percentil 95 de los niños más competitivos de su generación.
Coste: gratuito, lo encontrarás en internet. Y 10 minutos para leerlo y comentarlo cada 3 meses entre los 5 y los 8 años.

4. Transmítele el placer de la lectura.
Es la forma más barata de viajar y de crecer. Y la mejor prevención frente al Alzheimer. En papel o en libro electrónico, pero leer y leer.
Coste: gratuito. Seguro que tu casa está llena de libros y, si no, tienes fácil acceso a ellos.

6. Enséñale a subrayar.
Enséñale a subrayar, desde pequeñito. Subrayar es destacar lo importante, darle valor a aquello que lo merece. Si llega a cierta edad y, cuando le preguntas qué tal su viaje a Malta, contesta que era muy difícil aparcar en la playa; o por su jefe, y contesta que tiene un grano en la nariz, dale por perdido. Como padre, no tienes precio.
Coste: gratuito.

19. El ejemplo no es una manera de educar. Es la única posible.

Esto es un axioma, y como tal, no necesita mayor explicación. Pero sí recordarlo. Porque si le pides a tu hijo que lea, que viaje, que haga deporte, que arriesgue, que perdone… mientras te hundes en tu sillón, en vez de hacer algo útil, harás el ridículo.
Coste: gratuito.



Pues para enseñar a leer... ¡leer!. 
No dejes pasar los días sin llenarlos de contenido literario. 
Invierte tiempo en algo que te trasciende y te hace mejor persona a tí también. En algo que cultiva tu espíritu. No toda la literatura es de calidad. Sé exigente en los contenidos, en los temas, en lo que construye tu personalidad. 
Cultiva tus aficiones. Descubre nuevos géneros literarios que quizá no han sido hasta ahora tus compañeros de viaje. En digital o en papel... invierte en palabras y atrapa buenos libros.
Compártelos con tus seres queridos, con tus compañeros de trabajo, con los vecinos. Presta y que te presten. Compra de segunda o tercera mano. Los libros buenos, como el vino, mejoran con el tiempo aunque amarilleen.

Aquí te dejo unos enlaces para que mires, compres o descargues lo que sea de interés. Tendencias, infantil, adolescente, arte... Regálate un libro. Lo agradecerás. Te lo agradecerán.

Elijo una autora... Meg Meeker
Cuentos infantiles gratis
Ideas para regalar... Literatura juvenil 


  


 

jueves, 17 de abril de 2014

Un vago temblor de estrellas









(...) FEDERICO GARCÍA LORCA

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa. 

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas. 

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema? 

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca? 

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra? 

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas? 

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena. 

jueves, 10 de abril de 2014

Y tú, ¿qué esperas de un Museo?

Celebramos las 2000 visitas a nuestro blog de Coolters con esta pregunta que solo tú puedes responder: ¿qué esperas de un Museo?

No hace falta que tengas un punto de vista de experto. 
Tú como usuario, ¿que expectativas tienes? ¿que motiva tu visita? 
La respuesta será diferente en cada caso. Pero todas son aptas para hacer una radiografía de todos los públicos que caben en los Museos. Todas las personas caben, y todas han de encontrar algo que satisfaga su deseo.

Algunas de las respuestas posibles pueden ser...
  • En un Museo espero aprender, espero encontrar conocimiento.
  • Yo pretendo pasarlo bien, divertirme.
  • A mí me gustaría ver una Obra maravillosa, única e irrepetible... contemplarla de cerca y ver el color, e tamaño, la textura, el material...
  • Yo en un Museo necesito encontrar la Historia. Necesito identificarme con lo que veo de alguna manera y entender que hay detrás; el tipo de sociedad que provocó esa Obra de Arte o utensilio.
Poner en valor no solo las Coleccioes que alberga el Museo, ni tan solo el discurso museográfico que articula la Exposición permanente del mismo, sino dar un paso más allá y ofrecer oportunidades para que todos los públicos encuentren algo que les agrade (aunque no sepan definirlo con palabras en una encuesta) provoca que los visitantes repitan la visita y pasen a ser en vez de visitantes ocasionales (los que van una vez al año al Museo) visitantes asiduos (los que van más de una vez al año al mismo Museo).








 Analizando cualitativamente a los públicos a partir de respuestas y de la observación directa podemos dar Voz a los no expertos, pero sí usuarios de los Museos. El MNCARS y otros importantes Museos españoles están haciendo un serio esfuerzo en sus departamentos pedagógicos por acercar la Colección al Público.

El Museo Reina Sofía asume como función primordial la labor pedagógica de estimular y diseminar la sensibilidad, la imaginación creativa y la capacidad de juicio crítico. Estas son herramientas básicas para operar en un mundo complejo y en continuo cambio, como es el actual. Esta tierra de nadie que es hoy el Museo, aspira a convertirse en catalizador de un territorio común y ello solo puede llevarse a cabo concibiéndose a sí mismo como un espacio de educación, a sabiendas de que él no enseña sino que en él se puede aprender.
 
Esto es posible porque van de la mano de un mecenazgo que patrocina los costes de dichos programas y al personal que lo hace viable. En este caso la Fundación Banco Santander.

Actúar en la Sombra, es una de las actividades programadas para escolares en las que através de un mediador/educador los escolares pasan a ser actores delante de los cuadros informalistas. 

Me quedo por hoy con ésta idea. Los públicos son una parte importante de la misión del Museo. Actúan en la sombra. Pero se ha de pensar en ellos a la hora de definir una exposición, de exponer una Obra de Arte, de redactar una cartela o un panel gráfico, de ofrecer una programación didáctica.

Feliz semana.