lunes, 30 de marzo de 2015

Realidades paralelas. José Castiella en Casa Leibniz.

ENTREVISTA A JOSÉ CASTIELLA


Atrocity Exhibition. Detail

Atrocity Exhibition

Oh Mr. Lovecraft!




1- ¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones? 

Empecé dibujando monigotes y dándoles vida a través del cómic, en aburridas clases de matemáticas y como una forma de evasión. El dibujo siempre ha sido una excusa para recorrer otras realidades que no era capaz de alcanzar. Era materializar cosas que quería ver. Mi pintura sigue teniendo el mismo componente, el mundo de la posibilidad, el poder de la  memoria y la imaginación. 


2-Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar? 

Es después de hacer cuando empiezo a intentar entender lo que hago. En mi caso, lo de hacer, es una urgencia, una necesidad. 

        En mi proceso la memoria y la imaginación son cruciales. No utilizo referentes fotográficos y el espacio surge gracias a ellas. Es una forma de conectar con la parte irracional, con los impulsos mas íntimos. Mi práctica se basa en la posibilidad, en ese IF del que habla tan bien Philip Guston. En un paso al vacío hacia algo desconocido. Como una sobredosis de realidad que aspira o sueña con algo más. 

Busco ciertas estructuras con pintura que lleven al espectador a un espacio de posibilidades o de desciframiento casi biológico. Descifrando lo que ella, la pintura, me dice cuando mancho el lienzo en el suelo en distintas diluciones, escuchando al material. Es un intento de abrir la puerta a posibles realidades paralelas. 

 A veces pienso en ellas, las manchas, como seres  espirituales: Ángeles, fantasmas. Otras, elementos relacionadas con ese terror materialista de Lovecraft o la posibilidad en Solaris. Todo un mundo de entidades que desconozco y que plantean un potencial. Y es que la complejidad del universo no hace mas que sugerirme estos vastos mundos desconocidos, y el aburrimiento, no hace mas que de motor para explorarlos de una manera insaciable a través de la manipulación del material. Los espacios representados sirven de escenario y anclaje reconocible en el que divagar.


El proceso de esta forma se plantea como un viaje fascinante en el que los espacios y las entidades van surgiendo fruto de un azar mágico y el inconsciente los va nutriendo con el tiempo. A veces la propia pintura insinúa un entorno, otras veces es el espacio el que me dice una forma de trabajar la materia. 

Disfruto descubriendo una criatura que desconozco. Porque es un proceso en el que de forma inevitable utilizas la memoria y esta selecciona, deforma y magnifica. De tal forma que muchos de los elementos que surgen conectan con el imaginario colectivo generando preguntas y, descubriendo facetas propias y ajenas a las que, aparentemente, no habías prestado atención. 

 Siempre me ha interesado ese punto en el que un monigote  o un “rallajo” pasa a ser un ente animado. Y las preguntas que surgen en el  por qué ves esa “cosa” animada. 

Intentar llegar a una ficción del propio material.


2- ¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos? 

Me inspira la música, y la literatura. ¡El cine! Los dibujos animados, el cómic Moebius. La ciencia ficción. En fin, la vida, cuando la vivo plenamente. 

A veces me pregunto cosas como en la canción de The Chameleons, Second skin 
“If this is the stuff dreams are made of” Como será la materia de la que están compuestos los sueños? Son alicientes que me ayudan a empezar cuadros, a imaginar una materia desconocida  e intentar descubrirla. O en el Là bas de J.K Huysmans con la existencia de un grupo en el Paris del XIX, con sus conjuros medievales y seres ancestrales. 
Materias fantasmas, la materia de los sueños. Cosas que conectan muchas veces con mundos paralelos, con elementos que no somos capaces de vislumbrar en un mundo material en el que todo tiene que tener un sentido racional humano y una utilidad. 

Me interesa el proceso de intentar atrapar cosas que no entiendo y que no puedo ponerlas por palabras racionalmente y su imposibilidad. Muchas veces en esa imposibilidad, en ese fracaso, es cuando surgen cosas interesantes.


3.-En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia? 


Casa Leibniz ha sido una experiencia fantástica. Había cierta magia en el ambiente durante la semana. Vino muchísima gente y hubo respuestas. La obra generó conversaciones y la gente no se quedó indiferente. Poder charlar con los demás artistas quizás haya sido lo mejor. Creo que fue una buena alternativa en la semana de arco.


José Castiella participó con la Galería Javier Silva en Casa Leibniz.

Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015
Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno


martes, 24 de marzo de 2015

Conversaciones, paliques y charletas. Diego Delas en Casa Leibniz

ENTREVISTA A DIEGO DELAS


Todas las posibilidades. 2015
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Todas las posibilidades. 2015 
Instalación site-specific

Diego Delas (izquierda) y Salim Malla en Casa Leibniz


1- ¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?

Bueno es extraño esto de la trayectoria. Supongo que uno hace cosas más bien que, de manera desordenada, traen otras -aunque busquemos una linealidad en todo- me da la sensación. Para ser honestos, yo no visité un museo de arte hasta los 19 años, así que supongo que al arte me acerqué de una manera tangencial, desde los libros sobre todo, pero también el cine y los discos. Luego estudié bellas artes, pero también había empezado caminos antes; estudié arquitectura y pintaba murales, pero me interesaban más los libros todavía; al final me fui a vivir y a estudiar a Londres al Royal College of Art y ahí sigo. En cuanto a motivaciones, es difícil de verbalizar. Me conformo con tener un compromiso total con el oficio y con la práctica: hacer siempre, armar trozos de un texto. Trabajar siempre y tener conversaciones. Importante.

2- Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?

Con el trabajo, y con el tiempo, creo de veras que me he ido interesando más y más por la estructura de las cosas: por cómo se articulan las exposiciones, las películas, los relatos y las narrativas bajo las cosas. Hay ideas que se superponen y dan la mano, palabras que se acercan. Con la reconstrucción o los bocetos, ocurre lo mismo: colocamos cosas de tiempos distintos en un mismo lugar, recomponemos a sabiendas de que funcionará de otra manera, de que producirá un extraño. Supongo que eso es lo que me interesa, armar borradores que emulan pero distraen, fallan. Eso y la relación entre las palabras, y las cosas. O las cosas en el espacio en un cierto orden que, por estar dispuestas, enunciadas, activan procesos y distracciones o salidas del camino, del tracto, digamos.

3- ¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos?

Bueno, esta es una pregunta difícil. Supongo que disfruto con los juegos de opuestos, esto es, leer durante una buena temporada (ahora Sebald con Rings of Saturn, Benjamin sobre Kafka y Arendt con Between Past and future, ah y Walser, claro, El bandido, siempre) y luego no leer en absoluto, sólo charlar sobre otros libros, o ver mucho cine y luego nada, o mirar exposiciones a través de internet (inevitable) y luego sólo exposiciones, pues en Londres hay mucho y muy bueno, expuesto. Disfruto mucho de la ciudad y en Londres, digamos, ocurren muchas cosas. Pero también, más que las exposiciones, me gustan los catálogos de las exposiciones, porque casi siempre, aparecen textos que amplían y dibujan todo lo que de aspiracional tenían los alineamientos de obra y todo lo que salía del margen del espacio expositivo. En cuanto a referentes pues me interesan muchos, algunos por conocidos, otros por desacuerdo. Chris Marker y Agnès Varda, también Wentworth, Mike Nelson, Leckey, Frantz West, Smithson, Dzama, Ofili, qué se yo, muchos tiempos, muchas especulaciones, algunos más que otros: Picabia,  Huygue o David Hammons al principio.

4- En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Casa Leibniz creo de veras que ha sido un evento extraordinario. Aparte de la calidad de la obra de todos y cada uno de mis compañeros, había algo en cómo se recorría el espacio, cómo la luz iba cambiando y las estancias que hacían de la exposición algo único en esa semana de exposiciones. Además fue un lugar fantástico para mantener conversaciones, paliques, charletas y hacer nuevas amistades para todos los que tratamos de estar allí a diario. Normalmente uno no tiene la suerte de comentar y hacer la obra si cabe más accesible, desenvolverla -con gente experta y profana también- y fue realmente enriquecedor para todos en mi opinión. El equipo de gente que me encontré en Leibniz, sin excepción fue excelente y claro, pues resultó muy enriquecedor: todo suma, y en buena compañía, pues más.

Diego Delas participó con GALERÍA F2 en Casa Leibniz. (24.Feb-1.Marz 2015) en Madrid. Palacio de Santa Bárbara.

Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015.
Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno

Fotos cortesía Marco S. Godoy



lunes, 23 de marzo de 2015

El precipicio continuo. Felipe Talo en Casa Leibniz

ENTREVISTA A FELIPE TALO


                                      Vista de la exposición, La Leyenda Negra, Galería Alegría. 


 ​Metempsicosis: Ensamblaje de pintura de artista anónima.
 madera y óleo sobre lienzo y plástico 2009






La desmaterialización de Juan de Yepes. 2015. Casa Leibniz



¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?


 Mi carrera como artista ha sido muy poco ortodoxa. En los últimos 10 años he vivido en diferentes países: Mexico, China, España y  Alemania  pero no fue hasta  hace un año cuando Sebastian Roselló y Luján Marcos de Galería Alegría se pusieron en contacto conmigo y me propusieron hacer mi primera individual en Madrid. Para mi ha sido sido un punto de inflexión en mi carrera.

Ellos son Quijotescos, Alegres y alocados. Un elemento que se echa en falta hoy en día. No podemos vivir con tanto miedo. El miedo nos paraliza. Racionalizar la realidad es una forma de control.Una forma de totalitarismo. Me interesan los bordes del camino.


Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?
Voy a poner un ejemplo:

Hace algunos años compré la obra de una pintora amateur en Madrid que recientemente había fallecido. Eran unos paisajes muy feos,pero al mismo tiempo me intereso la virginidad de su mirada, la historia no existía casi en sus ojos. Decidí continuar su obra. Matar su muerte, para dar nacimiento a una comprensión de la obra desde otro. Como los mediums que invocan  a los seres muertos.
Por tanto en mi proceso artístico es más importante el espacio vacío que origino dentro de mi para poder ser, que el espacio que deseo ocupar.


¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos?
Pues mi interés se centra en dos áreas a priori, defenestradas. La pintura y la metafísica. Supongo que mi deseo es rebautizar ambas, o por lo menos trazar una exploración de ambas y encontrar mis propias soluciones.

Creo que mis referentes son claros. De forma intencional los hago muy claros.Pero existe una tensión dialéctica entre lo que se podría definir   como arte-alto y arte-bajo  que me interesa: entre el Museo del Prado y la pintura de bar. Todo son los detalles: Como están ordenados los objetos en una mesa, un retablo mohoso de una capilla diminuta en las afueras de Mataró o Getafe.

Todo ello habla de un magma psíquico que impregna la realidad, y que es el verdadero material de mi pintura.

En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia?
En los últimos años nos han puesto a dieta. La supervivencia de algunos artistas a veces es milagrosa. Estamos en precipicio continuo. Comiendo los restos. 

Esto puede producir dos cosas: un arte más auténtico o la más absoluta decadencia.

Casa Leibniz me ha parecido una apuesta por parte de los galeristas inteligente y audaz en un escenario muy complicado. Creo que la gente lo agradece, y los artistas también.
Siempre debemos recordar que la libertad es un material y un ejercicio que nos puede hacer invencibles.


Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015
Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno

Fotos cortesía de Felipe Talo

martes, 17 de marzo de 2015

Esta cosa íntima. Luis Vassallo en Casa Leibniz

ENTREVISTA A LUIS VASSALLO







1- ¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?

De pequeño vi a mi abuelo pintar con acuarelas una montaña (el Cerro de San Pedro), era verano y estábamos en el jardín. Pintó ese motivo muchas veces, y hoy sigo teniendo muy presente esa imagen. Creo que es un buen ejemplo de motivación. Plasmar algo con la suficiente intensidad, para que después esa imagen ya independiente, consiga crear un vínculo con quien la mire.



2- Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?

Me gusta que el trabajo salga adelante de manera intuitiva. Suelo dibujar, observar, pintar, leer, pasear… para mi todo eso forma parte del proceso. Intento que la relación entre las partes sea armónica, que hablen entre ellas y sobre todo, que se escuchen.



3- ¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos?

Tengo muchas, de hecho creo que gran parte de mi trabajo es jugar con esas referencias, relacionarlas y hacerlas visibles. Las piezas que presenté en Casa Leibniz (Una conversación ineludible y Gabinete portátil  ) hablan justo de todo esto.

A parte de ver mucha pintura, tengo también muy presente la música. Siento afinidad con músicos como Ronnie Lane, Dylan o Gram Parsons. No sólo con sus canciones, también con su postura como artistas. Consiguieron combinar raíces y modernidad aportando algo propio y auténtico.

Dylan sacó Selfportrait cuando ya había creado un estilo propio (bueno, quizá ya llevaba dos). Lo hizo sin ningún tipo de restricción artística, cambió su voz rockera y aguda en varias canciones por otra mas profunda de crooner. El disco es completamente heterogéneo y explora la música que de joven le influyó. Recibió unas críticas durísimas porque no se comprendió en el momento. Se esperaba que hiciese otro disco de rock, pero el decidió parar por un momento e indagar en sus fuentes, se podría decir que es un estudio práctico y emocional, investigar haciendo y sintiendo.

Ésta es una referencia muy presente en las tres piezas que llevé a Casa Leibniz. Son un paréntesis, pero son a la vez parte de un método. Sumergirme en las fuentes, para trabajar con ellas y sumarlas a lo aprendido. Enseñarlas para que puedan saber de donde vengo y comprender mejor lo que hago.


4- En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Creo que fue Oteiza quien dijo una frase que después he vuelto a oír más veces repetida de formas distintas, como un eco que ha calado en las personas que lo escucharon. Decía que una de las funciones del artista es mostrar su debilidad. Que su debilidad era lo más útil que podía ofrecer a la sociedad. 

Casa Leibniz generó un entorno favorable, un ritmo más pausado, donde poder enseñar esta debilidad. Esta cosa íntima, que de no haber tenido ese ambiente, se hubiese disuelto en el bullicio de la semana del arte.

Desde que leí el texto que Jacobo preparó como aglutinante del proyecto, me sentí parte de él. Y cuando leí el de Vila-Matas… bueno creo que directamente voy a colgarlo en mi estudio.


The Thing
Enrique Vila-Matas

Mira: carezco de imagen, pero lo que escribo refleja el rastro que deja el
instante. Y el reflejo del reflejo de esa estela indica que, sin excepciones,
una obra de arte solo me atrae si no la entiendo. Porque entender puede
ser una condena. Y no entender, la puerta que se abre. Por eso me encuentro
bien aquí, donde sé que no chocaré con algo que entienda a la
primera y que sin duda podría dejarme aburrido de la forma más letal.
Nada alcanzo a entender de cuanto me rodea y eso, aparte de hacerme
sentir feliz entre otros objetos extraños, me abre las cancelas que dan al
campo libre, a mil caminos, me lleva a recordar que hace un instante el
artículo de un crítico de arte de Pennsilvania —voy a llamarle Widmark—
ha ocupado mi mente de un modo feroz, y no había para menos: a pesar
de estar o, mejor dicho, gracias a estar en un idioma que no entiendo,
me ha parecido ver que decía lo mismo que había yo dicho en cierta
ocasión, un día en que busqué confundir a todos con un texto incomprensible.
¶ He pedido ayuda y la traducción me ha confirmado que mi recelo
estaba justificado. No hay mejor sorpresa que la confirmación de una
sospecha. Aunque oscureciéndolo todo del modo más enrevesado posible,
Widmark decía ahí con toda claridad que para que una escritura pudiera
parecerle una obra de arte, ésta no tenía que ser discursiva, no tocar
un tema u otro, no girar acerca de esto o aquello, sino ser algo en sí
misma, ser el arte en sí, la cosa, es decir, the thing. ¶ He reconocido mis
propias palabras, salvo esas dos últimas, the thing, que me han dejado
colapsado. Al tratar de comprender, he terminado por encontrar incomprensibles,
una tras otra —una verdadera y total catástrofe—, las demás
palabras, las mías y las de Widmark, y de paso las de todos los críticos
de arte del mundo, y las de aquellos que citan las palabras de todos los
críticos de arte del mundo. Y me he quedado aquí inquieto, reflejando
sólo la cara del instante y sin entender nada, sin comprender palabra,
salvo que no sería exacto decir que lo que aquí puede leerse ha sido escrito
sólo para ser leído, pues quizás no sea exacto decir que está escrito,
más bien se ha creado para ser mirado y escuchado. ¶ Mira, mira:
fantasma errante en salas de recuerdos, solitario y extraño entre otros
extraños, nómada estático en la casa de Leibniz, no puedo asegurar que
mis palabras sean arte sobre algo, es decir, arte sobre esto y aquello,
arte discursivo, sino el arte en sí, la cosa, the thing, vamos. 




Luis Vasallo participó con Espacio Valverde en Casa Leibniz.

Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015

Beatriz Rodríguez-Rabadán

Sara Gimeno

Contemplado el abismo. Jacobo Fitz-James Stuart, Comisario de Casa Leibniz

 ENTREVISTA A JACOBO FITZ-JAMES STUART





1. ¿Cómo surgió la idea de CASA LEIBNIZ y cuales fueron vuestras motivaciones para llevarlo a cabo?
Todo partió de dos agujeros negros, uno de ellos se encuentra en el centro del bodegón gigante de Jorge Diezma.
Contemplando el abismo decidí que tenía que exponer ese cuadro, un cuadro que no cabe en mi galería y que era necesario mostrar.
El otro agujero negro lo tenía en el pecho y era la necesidad de mostrar una nueva generación de artistas en un entorno donde pudiesen ser asimilados con el tiempo y el contexto adecuado.








2. ¿Cómo ha sido el proceso de preparación del proyecto y que fases ha necesitado hasta ver la luz?
Mucho trabajo y muy ilusionante. Elegir los artistas, los escritores y el equipo. Armar el proyecto. Todo un desafío que nos ha hecho disfrutar y sufrir como si de un hijo se tratara

 3. ¿conocías algún proyecto similar que se haya hecho en Europa u otro continente?
No. Seguro que hay cosas similares e incluso mejores, pero Casa Leibniz tiene un alma especial que no es importable. (Aunque si exportable, Haha)

 4.¿Cuál ha sido vuestra experiencia tras la apertura y respuesta de públicos y profesionales?
Ha superado todas nuestras expectativas. La gente estaba feliz. Ahora el reto es que hacer en caso de que hagamos una segunda edición.
Ha sido también toda una liberación saber que si una trabaja, es posible. Que nosotros también podemos fabricar nuestras propias reglas.

















Entrevista realizada el 16 de marzo de 2015
Beatriz Rodríguez-Rabadán


Fotos: Cortesía de Violeta Recio y Beatriz Rodríguez-Rabadán

Marco perfecto y de contrapunto. Manuel Antonio Domínguez Gómez en Casa Leibniz

ENTREVISTA A MANUEL ANTONIO DOMÍNGUEZ GÓMEZ






1. Como empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?

En mi caso, creo que el comienzo se lo debo al haber nacido en un pueblo muy pequeño. Estudiar arte siempre era visto como algo que no se estudiaba ni al que se podía acceder. Creo que gran parte de todo esto de trayectoria y motivaciones varias, se lo debo a ciertas perspectivas de inconformidad y superación del matriarcado desde el que crecí.
Suena a mucho componente biográfico, pero realmente delinear la trayectoria artística requiere, además de tener buena mano con temas de creatividad, darle la importancia a las influencias personales y experiencias que has ido encontrando en tu vida.

2. Háblanos algo más sobre tu obra ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?
Ahora me encuentro en Madrid, y como es el caso, el contexto siempre le aporta algo al proceso creativo, así que diré que este se parece cada vez mas a un Rastro madrileño, mucha información y paseos. Realmente el hacer artístico se centra entre carpetas de recortes, libros sugeridos y una mesa no muy grande donde trabajar la pintura y el collage.
Los temas que siempre abordo tienen que ver con ese carácter “imaginado” de las identidades personales, lo socialmente construido. Me interesa como se presenta o se manifiesta, en toda verbalización de lo sexual, el modelo de relación entre sexualidad y cultura propio de cada sociedad.

3. Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos.
Mas allá de la lectura de genero que llega a mis manos de una manera consciente o inconsciente, lo que mas aporta a mi trabajo es el circuito diario de conversaciones con amigos, el contexto de ciudad/pueblo y tener la posibilidad de perderme entre museos, galerías, mercadillos y ferias.

4. En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz ¿Cuál ha sido tu experiencia?
Muy gratificante y positiva. La propuesta tenía un formato comprensible y el conjunto de artistas, galerías y profesionales que participaron fraguaron muy bien. El espacio hacía de marco perfecto y de contrapunto para presentar un proyecto que encajase en una semana tan convulsa de arte.

Manuel Antonio Domínguez Gómez participó con la Galería Ángeles Baños en Casa Leibniz.

Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015

Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno

domingo, 15 de marzo de 2015

Cercanía e Implicación. Elena Alonso en Casa Leibniz

ENTREVISTA A ELENA ALONSO



                                                                                  Foto Cortesía / Ana Nieto

                                                                 Foto: Beatriz Rodríguez-Rabadán 


                                                                  Fotos Cortesía /Violeta Recio



¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?

Supongo que el comienzo fue decidir estudiar Bellas Artes. Hice el primer año de la carrera de Biología, y al poco tiempo de estar allí tenía una clara sensación de que mi camino tenía que ser otro. Fue algo más bien intuitivo. En aquel momento no sabía mucho, o prácticamente nada, de como funcionaba a nivel profesional el mundo del arte ahora. Tras tomar esta iniciativa, el resto ha sido una sucesión de pequeñas decisiones, Por un lado, apostar por dedicar mi tiempo a esto, con la autodisciplina y el esfuerzo que supone, y por otro, empezar a meterme en el mundo de las convocatorias, los concursos de becas y premios, que hoy en día parecen algo infranqueables. Pero creo que lo fundamental ha sido encontrarme con gente que me ha ido enseñando mucho de este mundo, con la que he aprendido a valorar esta práctica y que me han hecho sentir en un ambiente enriquecedor y vital para mi.

Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?

Principalmente lo que hago es dibujar. Intento mantenerlo como una práctica continua, sobretodo en los momentos en los que no tengo un enfoque claro porque es la mejor manera que encuentro para ejercitarme, tanto a nivel de pensamiento como a nivel práctico. Sin embargo, no trabajo con bocetos. Suelo construir las imágenes planteando una estructura base y sobre ella voy añadiendo cosas, nunca superponiendo sino más bien "acoplando" o "colocando" como si trabajase con collage o marquetería. Entre medias, me gusta trabajar otros materiales, formando pequeños objetos por ejemplo. Esto me sirve para entender mejor qué es lo que aporta y qué es lo que deja un vacío en un dibujo sobre un papel o en una "construcción" en tres dimensiones. Digamos que en este proceso voy generando una especie de muestrario, con el que suelo jugar a hacer distintas combinaciones, viendo como unas cosas definen a las otras, y en ocasiones acaban en instalaciones mayores. En cuanto al papel de los temas, las ideas, las referencias, es algo que ha ido cambiando en mi trabajo. Ultimamente he estado enfocándolo al resultado de la propia práctica, a la manera de tratar las cosas, viéndolo como algo engarzado y que se desarrolla según voy produciendo. Me gusta hacer revisiones de mi trabajo y encontrar a posteriori distintos hilos conductores, ver lo que se mantiene, lo que es anecdótico, y tratar de realizar un trabajo cada vez más "limpio".

¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos?

Como decía antes, hay cosas que voy viendo como constantes en mi trabajo aunque vaya tomando diferentes caminos o centrándome en diferentes sugerencias o inspiraciones. Por ejemplo, las imágenes descriptivas de distintos tipos de construcciones en arquitectura es algo que me inspira mucho. Me interesan mucho los métodos y fórmulas de representación que se utilizan en este campo. De ellos suelo apropiarme para utilizarlos de una manera deliberadamente no rigurosa, entremezclándolos, sugiriéndolos, incluyendo formas que no son propias de estos sistemas, etc. Me gusta plantear los dibujos con esta misma idea de esquema. También me interesa mucho el diseño de objetos y la artesanía en general, en textiles, en mobiliario, en alfarería… Ultimamente he estado mirando muchas cosas de marquetería, taracea e incrustaciones, que tienen mucho que ver con mi manera de trabajar y de construir imágenes. Por otro lado, y como parte fundamental, está la relación cercana que tengo con ciertos artistas y creativos. Esta es una fuente de inspiración constante.

En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Estoy muy entusiasmada con este proyecto. Desde el principio, cuando Jacobo me contó la idea, me pareció una gran alternativa para mostrar nuestro trabajo durante la semana de las ferias de Arte. El resultado para mi ha sido muy satisfactorio, viéndolo como el comienzo de algo que puede ir a mejor. Siento cierta cercanía e implicación con el proyecto al ser una iniciativa de mi galería, Espacio Valverde, y me encantaría que el año que viene tuviesen la oportunidad de repetirlo y mejorarlo. Creo que uno de los grandes aciertos ha sido priorizar en crear un ambiente sosegado en el que poder ver bien y disfrutar de las obras de los artistas.  Además, la asociación entre galerías, la aportación de los escritores y la colaboración de todo el equipo en general ha encajado de manera que al entrar allí se respiraba un aire muy distinto al que encuentras en otras muestras de Arte en estas fechas, un trato diferente. Creo que por todo esto se ha conseguido una buena afluencia y difusión, y en mi caso siento que ha sido un buen paso para continuar trabajando.


Entevista realizada el 5 de marzo de 2015

Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno

jueves, 12 de marzo de 2015

El espacio, elemento fundamental del proyecto Casa Leibniz. Entrevista a Andrés Pachón

Entrevista a Andrés Pachón







1- ¿Cómo empezó tu trayectoria como artista y cuales fueron tus motivaciones?

Mis motivaciones para adentrarme en el mundo de la creatividad y el arte comenzaron desde muy pequeño, dibujando; ya en el primer año de Bellas Artes me adentré en la fotografía, animado por la inmediatez y lo diferente del proceso respecto al dibujo. Mi trayectoria profesional comenzó con mi galería representante, Ángeles Baños, con quien expuse por primera vez en 2010 en ArteSantander, tras realizar un Magister en teoría de arte contemporáneo en la U.C.M. La base teórica ayudó a madurar mis argumentaciones, realizando mi primer proyecto sólido, que posteriormente fue solicitado poo la galería: “Taxidermias”.


2- Háblanos algo más sobre tu obra, ¿Cómo es el proceso creativo y los temas que quieres abordar?

Realizo intervenciones infográficas sobre documentos fotográficos
y videográficos originales. Las imágenes resultantes las presento como un nuevo documento que desvela las ficciones y fantasías de aquellos estudios que se suponen verídicos. Mis intervenciones quieren revelar la fantasía contenida en el imaginario occidental de un mundo exótico y tribal.
En el ultimo año ha centrado mi trabajo en el material fotográfico del Departamento de Documentación del Museo Nacional de Antropología de Madrid, desarrollando su serie Tropologías I-V, donde se cuestiona la mirada eurocentrista que contienen dichas imágenes, principalmente centradas en el imaginario colonial español del siglo XIX y principios del XX. 


3- ¿Qué te inspira y cuales son tus fuentes y referentes artísticos?

Me inspira el hipervínculo, la posibilidad de relacionar ideas, libros, películas….y la facilidad con la que estos vínculos se articulan muchas veces sin buscarlos, como una navegación por internet. El cine sería una de mis principales fuentes, de manera general, pero pienso más en autores, ya sean ensayistas, artistas o cineastas.


4- En la última semana de febrero has participado en el proyecto Casa Leibniz, ¿Cuál ha sido tu experiencia?

La experiencia en Casa Leibniz ha sido muy positiva, buena recepción por parte de público, críticos y coleccionistas. Ha habido un buen trabajo para dar visibilidad al proyecto, y eso se ha notado. El espacio era un elemento fundamental del proyecto, y en mi caso la integración de las piezas con el espacio ha sido idóneo, se complementaban sin modificar el sentido de las piezas.


Entrevista realizada el 5 de marzo de 2015

Beatriz Rodríguez-Rabadán
Sara Gimeno