miércoles, 29 de abril de 2015

ALL THE WORLD´S A STAGE. IV Sesión Colecciona 2015

El sábado 25 de abril, tuvimos la oportunidad de visitar la sede de la Fundación Banco Santander (Boadilla del Monte), para celebrar la Cuarta Sesión de Encuentros Colecciona 2015. Comparto aquí la exposición ALL THE WORLD´S A STAGE, Works from the Goezts Collection, pues merece la pena ir  y dejarse atrapar por la fuerza estética de las Obras que la componen. 

Lorena Martínez de Corral nos acercó su dilatada experiencia profesional sobre "La Asesoría de Colecciones Privadas y Corporativas". Nos sentamos en círculo en el espacio  de Sert de la Colección permanente de Fundación, y durante una hora pudimos profundizar sobre interesantes factores en la toma de decisiones de Coleccionistas particulares y Corporativos a la hora de adquirir una Obra, y ver el mapa actual de tendencias globales. 

La #GoeztsCollection es un botón de muestra de esta apasionante aventura por el Coleccionismo Privado que se exhibe temporalmente en una Sala Corporativa como es la de Fundación Banco Santander. Esta vocación de Mecenzago artístico es un ejemplo de los que en la actualidad nacen con vocación de Coleccionismo Privado al servicio de la Sociedad.

Hans-Peter Feldmann con su instalación Schatten (2005) me ha hecho sonreír y viajar a mi infancia. Sus mecanismos de juguetes en platormas giratorias, proyectando sombras en la pared, envuelve de magia lírica la bambalina creada de manera artesanal, y visible al espectador.

Hans Op de Beeck con Staging Silence 2 (2013) me ha impactado dulcemente con su proyección en blanco y negro de construcciones de azucarillos efímeros. Ese mundo escenográfico sutil que crea con luces y materiales sutiles con mucha reflexión existencial.
Frágil y delicado. Lleno de Belleza.

Hiroshi Sugimoto con la serie de fotografías Theathers (1975-2001) me ha traspasado las texturas de terciopelo negro que se consiguen al revelar en cuarto oscuro. Al acercarme a ellas huelo la densidad de la química de la luz y el revelado manual. Las capas que un diafragma expuesto largo tiempo consigue atrapar. 


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He citado a tres artistas y tres Obras de las prsentadas por Fundación Banco Santander en su Sala de Arte.La Muestra presenta a su vez una selección de 93 obras de 27 artistas y cuenta con algunas de las obras más representativas de esta colección alemana que hacen referencia al teatro y los escenarios a través de diferentes medios artísticos. All the World’s a Stage. Works from the Goetz Collection, ha sido tomado de una famosa cita de la obra de William Shakespeare “As you like it” (como gustéis). 

Recuerdo mis años universitarios representando ésta Obra teatral con el Grupo Escorzo. Shakespeare toca grandes temas humanos y por eso nos son cercanos cuatrocientos años después.

El tema que sirve de leitmotiv a la selección de obras realizada por el comisario Karsten Löckemann es el teatro. Una Selección de obras de la Colección de arte contemporáneo más importante de Alemania, la Sammlung Goetz.

 
Beatriz Rodríguez-Rabadán

 28 de abril de 2015
www.coolters.com

 

miércoles, 15 de abril de 2015

El precio y el valor de las obras de arte contemporáneo. Colecciona 2015





Ayer tarde a las 18.00 h. dio comienzo en el Instituto de Cultura de México, situado en la Carrera de San Jerónimo, 46, la primera sesión de la SEGUNDA EDICIÓN DE ENCUENTROS COLECCIONANos recibió su director, el escritor mexicano Pablo Raphael, y contamos con la presencia la embajadora en España Doña Roberta Lajaus. 

COOLTERS va a asistir a todas las Jornadas durante abril y mayo y queremos que, aquí en el blog, se difunda esta magnífica iniciativa cultural que aborda el Mercado del Arte Contemporáneo desde numerosos prismas.
  
La sesión inaugural se dividió en dos partes: en la primera José María de Francisco (director de Estampa) y Faustino Díaz-Fortuny (Subdirector General de Promoción de Industrias Culturales y Mecenazgo del Ministerio de Cultura)  presentaron esta segunda edición de los Encuentros Colecciona. 


En La segunda parte del encuentro, Ángel Nieto, empresario y Coleccionista español, residente en Berlín, abordó desde su experiencia el asunto de “El precio y el valor de las obras de arte contemporáneo”. 








Conceptos como UTILIDAD, MERCADO (Mercado perfecto e imperfecto y el Mercado del Arte), PRECIO y VALOR fueron presentados de manera sólida y a la vez muy asequibles con ejemplos diversos por el ponente. Especial atención hacia el concepto de BRANDING aplicado al arte contemporáneo y a teorías económicas como las de Thomson causaron un rico debate entre el grupo de asistentes. Profesionales del Sector, Coleccionistas y Periodistas disfrutamos de un formato muy especial ya que en España existe muy poca formación y difusión en este campo. 
  • ¿Que papel juegan las GALERÍAS, los CURADORES, las SUBASTAS en el mercado de Arte Contemporáneo? 
  • ¿Por qué COLECCIONAR no es comprar Arte, sino una forma de vivir?
  • ¿Por qué el 80% de las Subastas contemporáneas en el primer trimestre de este año 2015 han vendido Obras de Arte producidas en 2013 y 2014?
A lo largo de la intervención Ángel Nieto fue contestando muchas preguntas hilvanando las respuestas con sus experiencias vitales. "Un gran Colección es aquella que tiene significado para el Coleccionista; refleja los intereses personales, tu propia Biografía. La Obra ha de hablarte a tí".  "La pieza que te encuentre a tí, ...esa es la pieza que has de adquirir". Particularmente interesante me pareció su explicación sobre el Carácter FAMILIAR de la Inversión en ARTE. 

Habló en términos de Legado, de Herencia, cuyo valor transciende lo económico. "Aporta valor experimental, inversión social y legado humanista para los hijos"... "Como padres tenemos la responsabilidad de facilitar los estímulos que dan valor a la persona"... "Mi familia me ha inculcado el Amor hacia las cosas bellas y hacia la curiosidad. En la TATE Modern la primera vez que entré no entendía nada"


Ángel Nieto, Chema de Francisco y Clara Nieto


Ángel y Clara Nieto viven entre Berlín y Madrid, sus profesiones, economista y abogado, están totalmente alejadas del Mundo del Arte y sus piezas se reparten entre sus dos casas, las oficinas e, inevitablemente, un almacén del que entran y salen, ya que no quieren piezas embaladas que nadie puede disfrutar: “Abrir ventanas y puertas para crecer, buscar lo que nos completa es nuestro objetivo al adquirir cualquier Pieza de Arte, convivir con ellas y que nos llenen, al acumularlas se han convertido en una colección, aunque por definición no lo serían” afirman.
El paso de mirar a comprar lo dieron hacía el año 2000, desde entonces han seguido por este camino, a veces ingrato, pero siempre apasionante, en una búsqueda constante que tiene significado en sí misma. Mirando el conjunto, que hoy conforman sus más de 200 piezas, se pueden ver líneas, tendencias: arquitecturas, retratos de mujeres, reflejos y muchas ventanas pero, sobre todo, se puede trazar la evolución de sus inquietudes: “nuestra identidad individual y como pareja”.

Compran a la vez, a veces el descubrimiento es simultáneo, pero la mayor parte de la veces se adelanta uno de los dos y propone, tienen formas muy diferentes de ser y de mirar, son complementarios entre ellos y la colección les complementa a los dos.
Les interesa el Arte de su generación, lo que se produce mientras buscan, artistas de su entorno más próximo como Sergio Prego, Alejandro Cesarco, Dora García, Santiago Serra, Teresa Margolles, Iran do Espirito Santo o Melanie Smith, o de otros entornos, como Marilyn Minter, Frank Thiel, Lawrence Weiner, Cerith Wyn Evans, Mark Manders, Marcel Dzama, Katharina Grosse, Luisa Lambri, Sabine Hornig o Ceal Floyer.

Recientemente han decido avanzar por más caminos y han impulsado A WINDOW IN BERLIN, un proyecto sin ánimo de lucro para exhibir videoarte iberoamericano directamente a las calles de Berlín, utilizando un viejo contenedor de mercancías a modo de proyector.









15 de Abril de 2015
Beatriz Rodríguez-Rabadán

viernes, 3 de abril de 2015

33 Disparos. 33 Shots

33 DISPAROS. TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA MIRADA

Los Museos de nuestro siglo viajan en nuestros bolsillos. La APP Second Canvas del Museo del Prado me permite acercarme a una de las Obras Maestras más universal y "disparar" al encuadre o detalle que me interese congelar, para recrearme y si quiero, compartirlo. Pasado y Presente, Historia, Emociones y muchas respuestas a la pregunta que a mí me lanza esta Obra hoy. ¿A quién buscáis?

33 SHOTS. WHEN TECHNOLOGY SERVES THE LOOK
The Museums of our century travel in our pockets. The Second Canvas APP allows me right now to approach you here this universal Fine Art Masterpiece. I look slowly and "shoot" the frame or detail that interests me.  I can freeze it, enjoy it and save or share if I wish. Past and Present, History, Emotions and many answers to the question that this Piece of Art is asking me today. Whom are you looking for?




































Tras acercaros mis 33 detalles seleccionados, en gran resolución, de la Obra "El Descendimiento" de Roger van der Weyden (Hacia 1435),  comparto algunas claves que nos son dadas en la APP, para acercarnos a verlo in situ al Museo, de la mano de los Expertos del Prado. Os invito a navegar por Second Canvas y a personalizar vuestra mirada hacia detalles que habitualmente es difícil alcanzar con tanto zoom en la sala de un Museo.

Beatriz Rodríguez-Rabadán


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La excepcionalidad de la obra también se revela en la calidad de los materiales que Van der Weyden empleó para ejecutarla.

Por ejemplo, el precioso color azul del manto de la Virgen fue realizado con lapislázuli, una piedra semipreciosa que era molida y después diluida con aglutinantes. El que usó el pintor en esta ocasión es uno de los más puros entre los que se emplearon en la pintura de la época.

El pintor no siguió la representación habitual del Descendimiento y tampoco empleó el formato vertical, más común y mejor adaptado, en principio, a un asunto como este. De ese modo, Van der Weyden centró su atención en el motivo iconográfico de la “Compassio Mariae” o Compasión de María, es decir la pasión que sufre la Virgen ante la muerte de Cristo.

Para reforzar el mensaje pintó en paralelo los cuerpos de María y de su Hijo, y subrayó ese paralelismo al alinear la mano izquierda de la Virgen con la derecha de su Hijo.

El momento representado es el posterior al Descendimiento propiamente dicho, en que José de Arimatea, Nicodemo y un ayudante sostienen el cuerpo de Cristo en el aire tras ser desclavado de la cruz.

En ese instante, María se desvanece y no cae al suelo porque es sostenida por Juan Bautista y una de las santas mujeres.

Una de las características más destacadas de la obra es que parece que los personajes viven. Esa sensación se refuerza por su tamaño, cercano al natural.

Los protagonistas de la escena se hallan situados en un espacio abstracto de escasísima profundidad y delimitado por un marco realizado en una fingida madera dorada.

Van der Weyden añadió dos ballestas minúsculas en las molduras de tracería que se refieren al primer propietario de la obra, la Cofradía de Ballesteros de Lovaina.

Las sombras que proyectan algunas de las figuras y las molduras de tracería (que imitan las de los retablos de la época), junto con la gradación lumínica de la parte superior del espacio en que se encuentran, confieren a la pintura un carácter ilusionista que sugiere que el espectador está frente a una escultura policromada.

El espectador se enfrenta a la ilusión de encontrarse ante figuras esculpidas y policromadas que por momentos parecen vivas.

El trampantojo se acentúa por la pericia técnica de Van der Weyden y la distribución del color, que se reparte en grandes masas tonales que van de la viveza del manto de la Virgen o de la túnica de san Juan a la luminosidad de los brocados de oro y púrpura de José de Arimatea o la variedad de las ropas de María Magdalena.

La composición se basa en un juego infinito de ondulaciones rítmicas dispuestas ante el fondo dorado.

La reducción del espacio posterior contribuye a subrayar el ritmo de los movimientos y las posturas, como ocurre por ejemplo con las figuras de Juan Bautista y la Magdalena, que se replican en ambos extremos de la pintura.

Los gestos y las expresiones de los personajes logran que la composición no parezca estática y que, antes bien al contrario, parezca que la acción se perpetúa en el tiempo gracias a la dinámica de las curvas que enlazan a todas las figuras.

Los rostros de los protagonistas constituyen un catálogo de reacciones ante la muerte de Cristo, del dolor y la desesperación a la resignación y la contención.

De ese modo, se convirtieron en modelos tanto para los fieles que vieron la pintura como para otros artistas que se enfrentaron, después de Van der Weyden, a la representación del Descendimiento o de la muerte de Jesús.

Junto a la mano derecha de la Virgen María hay una calavera que hace referencia a la de Adán, el primer hombre. Según la tradición fue sepultado en el Gólgota, el monte en que muchos siglos después Cristo fue crucificado.

Como en otras obras, que Van der Weyden la incluyera en su pintura podría simbolizar la redención de la Humanidad gracias a la intercesión y la muerte de Cristo.

Originariamente esta obra formaba parte de un tríptico y siempre ha provocado una gran admiración desde que fue colocada en la capilla de la Cofradía de Ballesteros de Santa María Extramuros de Lovaina, que la encargó. La gobernadora de los Países Bajos, María de Hungría, la adquirió para su castillo de Binche (Bélgica). Allí la contempló su sobrino, el joven príncipe Felipe de España, futuro Felipe II, que la heredó a la muerte de su tía. Según la tradición, la obra viajó a España salvándose de un naufragio.

El pintor recrea una caja dorada e imita un retablo de esculturas que, gracias a la minuciosidad con que han sido representados los ropajes, las carnaciones o la vegetación, así como por el intenso colorido y la cuidada composición, se convierte en un teatro viviente. Las figuras de san Juan, en el extremo izquierdo, y de la Magdalena, en el derecho, enmarcan el drama central. La mirada desciende desde la cruz hasta los cuerpos de Jesús y María, cuya disposición en diagonal enlaza la pasión de Cristo y el dolor de la Virgen. El sentimiento de piedad ante el dolor maternal se completa con las expresiones del resto de personajes, que van del llanto a la contención.

Biografía
Roger van der Weyden fue una figura clave en el desarrollo y la internacionalización de la nueva pintura flamenca. Hijo de un cuchillero de Tournai, Henri de la Pasture, comenzó su aprendizaje en el taller local de Campin en 1427 y obtuvo la maestría en 1432. Si Robert Campin y los hermanos Hubert y Jan van Eyck fueron los pioneros del ars nova veraz y realista, Van der Weyden fue su heredero. Aunó el volumen escultórico de Campin con la elegancia, el sentido del espacio y la minuciosidad de los Van Eyck. Esta síntesis fue el fundamento de un estilo personal que ejerció una gran influencia en la evolución de la pintura flamenca y una enorme demanda internacional. Van der Weyden redujo sus obras a lo esencial, tanto en la composición como en el tratamiento lineal de los elementos, lo que otorgó a su pintura un valor introspectivo y una profunda dimensión espiritual. Limitó el virtuosismo de la estética cortesana y la presencia de lo anecdótico en favor de una concepción más monumental, concentrada y elocuente. A ello sumó un dramatismo que dotaba a su pintura de una vibración emocional desconocida. La expresión humanizada del drama sacro inducía al espectador un sentimiento de piedad sensible e íntima, adecuado a la devoción moderna.

Van der Weyden se instaló en Bruselas en 1435 y fue nombrado pintor de la ciudad en 1436. Representó un nuevo tipo de pintor burgués y ciudadano, empresario próspero y socialmente comprometido. Atendió grandes y pequeños encargos de príncipes, nobles, eclesiásticos o burgueses compatriotas o foráneos, pero no se ligó a corte ni a comitente alguno. Su activo taller popularizó sus modelos y propuestas por toda Europa, y en él se formaron otros pintores flamencos como Vrancke van der Stockt o Hans Memling y extranjeros como el milanés Zanetto Bugatto.

Durante el año jubilar de 1450, Van der Weyden viajó a Roma. Su estancia en Italia influyó en su obra posterior, en la que aparece por ejemplo el recuerdo de Fra Angelico. Ganó una gran reputación en Italia; por ejemplo, poco antes de su partida recibió el pago por un encargo del marqués de Ferrara, Lionello d’Este, el filósofo Nicolás de Cusa lo calificó de “maximus pictor” y el humanista Bartolomeo Fazio lo incluyó en su libro De virus illustribus (“De los hombres ilustres”). En España también se reconoció su talento. Entre los siglos XV y XVI, Juan II de Castilla, Isabel la Católica y Felipe II coleccionaron y donaron obras suyas a sus fundaciones piadosas, y por ello el Museo del Prado, como receptor de la Colección Real y de legados particulares, conserva algunas de sus pinturas más relevantes.