viernes, 21 de marzo de 2014

Monotipos silvestres

Cambiamos de estación. 
Con olor a aceite y a flores silvestres. 
¿Qué mejor forma que disfrutar grabando? 
El proceso creativo se destapa con tan solo mojar unos papeles, embadurnar con tinta la plancha de cinc... y meter ramitas de imaginación. Un, dos, tres... Tórculo y, ... Acción.

Haru tatsu ya
gu no ue ni mata
gu ni kaeru.

La primavera vuelve:
después de una locura,
otra locura.




Vamos a ver que tal... ya hemos escrito bastantes líneas sobre el Papel del Grabado en el Museo de Jaén. Hemos recorrido trayectoria en El Mono de la Tinta de Madrid, y con Manuel Vela en sus veranos mágicos de Alcalá la Real con tipografías experimentales. 

Pudimos diseñar, museografíar e instalar los kabukis japoneses en la Exposición del Conde Duque, Mil años de estampa japonesa...

Todo se vuelve más fresco cuando hay verde cerca.  
No dejes nunca de jugar e innovar aprendiendo. Es nuestra filosofía en Coolters.


Rembrandt o Goya grababan pintando. Qué importante es conocer las técnicas artísticas como MEDIO de expresión. El Monotipo tiene valor por su exclusividad de edición. El grabado al servicio de la originalidad. Es difícil aburrirse con los monotipos. Y muy fácil entusiasmarse con los recursos gráficos que facilita. La plancha nos pide inmediatez para que la tinta no se seque antes de ESTAMPAR. 

Esta vez sin precisión y con cierto riesgo no hemos usado más que un rodillo, un trozo de periódico viejo y un pincel. No he afilado el puntero con la piedra de Arkansas porque no lo he usado. No afinamos. Buscamos provocar texturas con las manchas intencionadas. 
La vida nace de dentro. 
Esta serie de monotipos silvestres e indomables, también.



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